Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris C. Villoro. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris C. Villoro. Mostrar tots els missatges

dijous, 21 de juny del 2012

"ZONA DE FUMAR" de Carmen Villoro

Fumar no és tan sols perillós  per la salut, sinó també pel molt que mostra  de la  nostra manera de ser als ulls observadors dels altres.


                                      El cigarro es la soledad que uno elige.
                                                                    César Luis Menotti

Miro a esas mujeres que fuman sus cigarros
como si hicieran el amor.
Una de ellas desprende la cintilla de celofán
con la gravedad de quien desabrocha un cinturón
o desanuda una corbata.
Otra acaricia con tres dedos la lisura blanca
anticipando un fuego conocido,
queriendo retrasarlo.
Hay la que lo detiene con los labios
disfrutando su peso,
su seca desnudez
y después lo humedece para volverlo propio.


La primera lo absorbe hasta el abismo,
se hace un poco de daño
para sentir que existe.
La segunda lo mira iluminarse
y consume en secreto sus recuerdos.
La tercera sacude la ceniza,
mira el humo
como quien se despide en una calle solitaria.
Una lo apaga con pequeños golpes,
sabe de espasmos.

Otra lo tira al piso, lo tritura
y esa violencia la desquicia suavemente.
La tercera lo deja consumirse
porque no le gusta apresurar ningún desprendimiento.
Parece que platican,
desayunan en este restorán,
piden la cuenta, así, como si nada.
Pero sus cuerpos habitan otra realidad,
sus almas vibran,
su soledad salvaje las denuncia.
    
                    
                                Carmen Villoro
 


dijous, 15 de desembre del 2011

POETES ENTRE NOSALTRES: Carmen Villoro "MANUSCRITO"

Qui, quan ha corregit un poema, un text, no ha tingut aquesta sensació que descriu la poetessa mexicana?


Las palabras
que nunca llegaron a la última versión
tal vez eran mejores.
Tienen la gracia de las cosas perdidas:
la puerta que no abrimos,
el amor olvidado.
Como flores disecadas
los vocablos encerrados en círculos
o aniquilados por un tachón violento
florecen
cuando es otro el que asoma
a la intimidad del texto
y descubre no el poema
sino el alma de atrás:
vacilaciones clandestinas,
ocurrencias podadas en retoño.
Esa caligrafía
un poco descompuesta por los años
algo ilegible
como la voz vecina que escuchamos
a través de un muro,
como mirar las manos del autor
que ya no está.
No sin culpa
el voyeurista de este manuscrito
lo siente palpitar y algo le dice
que ese desorden,
ese jardín con plagas todavía,
hierbas silvestres cubriendo la silueta
de algún árbol final
tiene el encanto de otro paraíso.
         
                           Carmen Villoro




LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...